Lo que te pueden enseñar sobre la vida un caballo árabe, un caballo español y un purasangre

Tres grandes razas de caballlos

El espíritu del caballo árabe

Mucha gente confunde su espíritu con locura, olvidando que estos animales han sido creados para resistir en condiciones extremas. Usado en la guerra, en ésta raza se ha enraizado un carácter fuerte, un destacado estado de alerta y una gran tolerancia para resistir viajes largos por el desierto. Todo esto da como resultado un caballo muy versátil que resiste tanto el trabajo duro como la velocidad en tramos cortos.

Cuando estés trabajando en una gran meta, recuerda la lección del caballo árabe: mantén tu espíritu siempre

No importa lo que digan o lo que suceda por el camino. El éxito es una carrera de fondo. Se necesita gente con espíritu para logarlo. La dificultad atrae gente con carácter porque sólo en la adversidad demostramos de qué pasta estamos hechos.

No inviertas energía en circunstancias que escapan de tu control, sólo en aquello que te alimente para persistir en tu meta. Aprovecha los tramos cortos y más asumibles del camino con todas tus fuerzas.

La nobleza del caballo español

Una raza que  destaca por su capacidad de aguantar y adaptarse a las más variadas situaciones. Colaborador y de carácter noble, hace que sea fácil admirarlo y disfrutar de él.

La lección que tienes que aprender del caballo español: sé flexible

Las personas rígidas rompen ante las dificultades y caen en la debilidad de carácter con bastante facilidad. La flexibilidad es una cuestión de suavidad ante las circunstancias, de no-resistencia. Y ahí reside la fortaleza de corazón: en la nobleza. En asumir la dureza del mundo sin que nos endurezca, saber que amar cura y por tanto no permitir que el dolor nos haga alguien con rencor, ni la traición nos quite paz ni calidez en el alma.

Sólo cuando somos extremadamente flexibles y suaves en cualquier circunstancia, podemos ser verdaderamente duros y fuertes. La flexibilidad es una virtud de la nobleza.

La focalización del purasangre

Los caballos purasangre de carreras, cuando comienzan a competir, a menudo pueden verse distraídos por el griterío del público, el ruido durante la competición y los otros caballos que también están compitiendo. Éstas distracciones a veces puede asustar al caballo y hacer que pierda su energía vital antes de la carrera y como consecuencia convertirse en un caballo excesivamente temperamental o en uno demasiado cansado durante la competición.

La lección que puedes aprender del purasangre es: bloquea aquello que te distraiga.

Estos caballos suelen llevar anteojeras para que no presten atención a las cosas que les distraen de su propia carrera. Enfoca tu atención consciente en aquello que deseas y deja de dedicarle tiempo y energía a aquellas cosas que no deseas. 

Enfocarse no es sólo decir sí a aquello que deseamos. Significa decir no a otros cientos de ideas, opiniones y formas de ver las cosas, que otra gente aplica en su camino, pero no son “mi carrera”.  

Nuestro enfoque determina nuestra realidad, así que hay que concentrarse bien. El éxito viene de aquella persona común y corriente con el enfoque de un láser.